¡Vale la pena luchar!
Había un pequeño terreno de lentejas (alimento que se utilizaba en momentos de escasez para hacer pan con ella) y se presentó todo un ejército de filisteos a atacarlo.
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Había un pequeño terreno de lentejas (alimento que se utilizaba en momentos de escasez para hacer pan con ella) y se presentó todo un ejército de filisteos a atacarlo.
Jessica Dugand es una apasionada adoradora determinada a cumplir los propósitos de Dios para su vida y para la de cada mujer que ella pueda impactar, lanzándolas a su destino y estableciendo el Reino de Dios en la Tierra.
El otro día íbamos en el carro y Alejandra Sofía, mi hija mayor, dijo: “Dicen que Jesús viene por segunda vez, pero aún no ha venido, y yo ya lo quiero ver”. Ese ha sido su clamor de un tiempo para acá.
Mujer de Destino es un Ministerio de Mujeres que está bajo la cobertura del Ministerio Apostólico Ekklesia Global Ministries, dirigido por el Apóstol José Víctor Dugand. La sede de Mujer de Destino es en la ciudad de Miami, y nuestra iglesia base es Ekklesia Miami.
El Ministerio de Mujeres, Mujer de Destino, tiene la misión de dar a conocer la verdad de la Palabra de Dios para que cada mujer encuentre su identidad en Cristo, conozca el propósito para el cual fue creada y sea lanzada hacia su destino.
Por Kristy Motta
Cuando Dios hizo a la mujer la hizo con características únicas y especificas que contenían el potencial, autoridad y propósito que Dios soñó para sus hijas.
Por Cristina Avero
Definitivamente, vivimos en un mundo regido por las apariencias. Más que nunca antes, esta es la era de la imagen y como dice el refrán “no todo lo que reluce es oro” pero, ¡como brilla!
Por Carolina Rivera
A veces pareciera que le exigimos más a Dios de lo que nosotras mismas podemos dar. Queremos que Dios conteste cada una de nuestras peticiones sin importar si es o no Su voluntad.
En la Biblia encontramos muchos ejemplos de cómo Jesús fijaba Su mirada* en lo que lo rodeaba al igual que Dios tiene puesta Su mirada en nosotros (Job 7:19), entonces ¿por qué será que muchas veces apartamos nuestra mirada de Él? Dios nos creo para intimar con nosotros.